Un maremoto de morosidad se nos echará encima por culpa del Covid-19

Entrada original publicada en perebrachfield.com

El credit management es el mejor instrumento para hacer frente al tsunami de impagados provocado por la crisis económica del Covid-19

La pandemia del Covid-19 provocará un maremoto de morosidad

Nadie duda de que la morosidad aumenta debido a causas coyunturales, como puede ser la desaceleración de la actividad económica o el enfriamiento de la economía, puesto que, en períodos difíciles, en los que se produce una escasez y un encarecimiento del coste del dinero, las empresas utilizan la prolongación de los plazos de pago de las facturas a los proveedores como un sustitutivo de los créditos bancarios. También es cierto que en épocas de crisis los índices de morosidad se suelen disparar y se producen fenómenos de siniestralidad en cadena, que desembocan en un tsunami de impagados puesto que los problemas en el pago se contagian entre las empresas.

Mucha gente recuerda la elevada morosidad y siniestralidad empresarial de la última gran crisis económica durante el bienio negro de los años 1993 y 1994, puesto que España y otros estados europeos sufrieron e la peor recesión económica registrada en los últimos 30 años. Mucho más reciente fue la crisis económica provocada por el estallido de la burbuja crediticia a mediados de 2007 que acabó desembocando en la denominada Gran Recesión a nivel mundial, la peor etapa económica desde la Gran Depresión de los años 30 en EEUU. Muchos países europeos experimentaron grandes contracciones en sus PIB nacionales, permaneciendo estancadas sus economías durante varios años y las empresas sufrieron tremendos incrementos de la morosidad.

En España la morosidad bancaria, según las estadísticas oficiales publicadas por el Banco de España, superó los 197 mil millones de euros, casi el 20% del PIB. Si hablamos en porcentajes, esta cifra astronómica representó el 13,6%; o sea, ratio calculada como el porcentaje de créditos dudosos sobre el total de la cartera crediticia de las entidades de crédito; o sea, un maremoto de morosidad. El impacto de esta morosidad fue brutal en las entidades bancarias y el sector financiero atravesó la mayor reestructuración de las últimas décadas.

Todos los precedentes hacen suponer que la crisis económica derivada del Covid-19 provocará un inconmensurable tsunami de impagados en todos los ámbitos y sectores de la economía mundial que se llevará por delante a millones de empresas y empresarios en todo el planeta. En consecuencia, la coyuntura económica afecta directamente al nivel de morosidad, puesto que en una fase de expansión y bonanza de la economía los índices de morosidad disminuyen, mientras que en una época de recesión o de crisis la morosidad se dispara. Ahora bien, la morosidad no es un fenómeno provocado solamente por la coyuntura económica, sino que es necesario considerar la existencia de varios condicionantes que interaccionando entre sí provocan un aumento o una disminución de la morosidad.

Por tanto, no estamos ante un solo determinante que es la coyuntura económica, sino que se debe buscar el origen de la morosidad en la combinación y convergencia de varios condicionantes. Estos son sin ánimo de ser exhaustivo los siguientes: la actitud del sistema financiero, el comportamiento de pagos de las administraciones públicas, el mercado, el sector económico, la existencia o ausencia de un “know how” de recobro de impagos por parte de los acreedores, la mayor o menor tolerancia social ante los retrasos en el pago, la cultura empresarial de la demora en el cumplimiento de las obligaciones, los malos hábitos de pago de las empresas, la postura de la sociedad demasiado permisiva o nada tolerante ante la morosidad, el tejido empresarial y el marco legal que tutela los derechos de crédito de los acreedores. Todos estos elementos actúan de forma sinérgica y provocan un aumento o minoración de los problemas de cobro de los créditos en un país.

De estos condicionantes del mayor o menor incremento de la morosidad destaca especialmente la actitud del sistema financiero. Mark Twain fue el autor de la célebre frase de. “El banquero es un ser que nos presta el paraguas cuando hace sol y nos los exige cuando empieza a llover”. Oración que tiene su contradicción en una máxima del economista financiero inglés Walter Bagehot: “El capital debe guiarse por el egoísmo; no debe dejarse llevar por la benevolencia”. Indudablemente el sistema financiero controla el grifo del dinero, en una época en que las entidades bancarias conceden generosamente créditos y los tipos de interés son bajos la morosidad global disminuye ya que las empresas obtienen recursos fácilmente, pero en una fase de recesión en que se restringe la concesión de créditos y los tipos de interés suben, la morosidad se dispara por falta de liquidez en el sistema.

Otro condicionante de gran importancia es el comportamiento de pagos de las administraciones públicas. Según un estudio realizado bajo los auspicios de la Comisión Europea, las administraciones públicas en España figuran entre los peores pagadores de Europa. Cuando las administraciones públicas se retrasan en el pago a sus proveedores se produce lo que se conoce como el efecto dominó, que implica que las empresas que no reciben los pagos de las administraciones puntualmente se retrasan en el pago de sus propias facturas, de modo que sus proveedores también se ven obligados a demorar sus pagos y así sucesivamente.

El Catedrático de Derecho Administrativo Dr. José Eugenio Soriano García, uno de los mayores expertos en España sobre el régimen de pagos de las administraciones, afirma en su libro “Lucha contra la Morosidad y Contratación Administrativa” opina que  la causa última de la situación generalizada de retrasos en los pagos es la morosidad constante de las administraciones públicas, las cuales según el Catedrático, son las primeras en retrasar los pagos, por lo cual se establece toda una cadena de incumplimientos. Don José Eugenio Soriano García explica en su obra que los abusos de las administraciones públicas, retrasando de forma estratégica sus pagos, no puede justificar de ninguna manera que los contratistas de la administración puedan trasladar esta falta de puntualidad a la hora de pagar a toda la cadena de subcontratistas y proveedores. Asimismo, dicho experto dictamina que la deuda de la administración local lleva a una financiación, que estructuralmente acaba generando déficit, el cual a su vez se financia con otro tipo de deuda, trasladando a los futuros equipos de gobierno la atención de deudas históricas en un círculo vicioso del que difícilmente pueden acabar saliendo si no es con la ayuda del gobierno central.

Otro condicionante de gran importancia es la ausencia de un “know how” de recobro de impagos en las empresas acreedoras y la excesiva tolerancia ante los retrasos en el pago que tienen muchos negocios situados en el sur de Europa. En muchos países del sur, por motivos culturales, persiste todavía una cierta reticencia a la hora de reclamar el pago de una factura, puesto que en la cultura empresarial imperante no parece educado o elegante exigir a un cliente de toda la vida el pago de una deuda comercial. Al revés de lo que sucede por ejemplo en los países anglosajones y escandinavos, en los que se ha desarrollado una fuerte cultura del cobro de los créditos comerciales vencidos e impagados, y donde reclamar una deuda se considera algo tan natural como hacer una campaña de marketing relacional con los clientes, en muchos países del sur del continente europeo no existe aún una verdadera cultura empresarial de cobros ni se ha implantado la costumbre comercial de la reclamación de pagos sistemática a clientes morosos. Las prácticas de cobro en muchos países del sur son excesivamente laxas y además las empresas no han desarrollado una metodología adecuada para rentabilizar sus inversiones en clientes. Asimismo, existen debido a la carencia de una cultura empresarial que otorgue prioridad a la cobranza de las ventas las empresas sufren elevadas pérdidas por culpa de la morosidad de sus clientes. En general en los países del ámbito latino, los directivos de las empresas proveedoras son demasiado tolerantes con los deudores, ya que prefieren priorizar las actividades comerciales y las relaciones públicas a tratar las condiciones de pago y a reclamar el pago puntual de las facturas. Esta cultura empresarial debe cambiar de forma inmediata debido al tsunami de morosidad que se avecina.

 

El credit management es la disciplina que minimiza los impagados durante el maremoto de morosidad

El credit management es la disciplina de las ciencias empresariales desarrollada hace unos 125 años en los Estados Unidos de Norteamérica que minimiza los impagados, aumenta el flujo de caja y evita las pérdidas por facturas incobrables durante maremoto de morosidad. Asimismo, se ocupa de gestionar el crédito comercial otorgado a los clientes, se encarga de proteger uno de los activos más importantes de las empresas y consigue que las ventas sean más rentables.

Además, el credit management implementa procedimientos que optimizan los flujos de cobro, aumentan la liquidez, reducen las necesidades de financiación del activo corriente. Para mejorar las prácticas empresariales de la administración del crédito otorgado a clientes es vital tener amplios conocimientos en credit Management durante el tiempo que dure el tsunami de impagados.

La formación en credit management proporciona unos conocimientos empíricos para que cualquier profesional del área comercial, de la dirección financiera, del departamento de administración de clientes pueda vender a crédito con más seguridad y saber cómo conceder créditos a clientes solventes y evitar los impagados durante el maremoto de morosidad.

Ahora bien, para hacer frente al tsunami de impagados que se nos echa encima, es imprescindible que las empresas incorporen las técnicas de credit management lo antes posible, ahora que todavía están a tiempo.

 

La formación en credit management y los cursos de gestión del riesgo de crédito comercial imprescindible durante el maremoto de morosidad

La mejor manera que dispone una empresa para enfrentarse al tsunami de impagados que se nos echará encima es que su personal tenga los conocimientos adecuados para no conceder crédito a clientes morosos, gestionar adecuadamente el riesgo de crédito y prevenir los impagados, lo que podrá obtener mediante un curso de credit management.

El credit management es la disciplina de las ciencias empresariales que minimiza los impagados, aumenta el flujo de caja y evita las pérdidas por facturas incobrables. Asimismo, se ocupa de gestionar el crédito comercial otorgado a los clientes, se encarga de proteger uno de los activos más importantes de las empresas y consigue que las ventas sean más rentables. En la coyuntura actual para hacer frente al maremoto de morosidad es imperativo que las empresas incorporen la disciplina del credit management en sus organizaciones.

Además, el credit management implementa procedimientos que optimizan los flujos de cobro, aumentan la liquidez, reducen las necesidades de financiación del activo corriente. Para mejorar las prácticas empresariales de la administración del crédito otorgado a clientes mientras dure el maremoto de morosidad es vital tener amplios conocimientos en credit management que resultan imprescindibles cuando se atraviesa un tsunami de impagados.

La formación en Credit Management proporciona unos conocimientos empíricos para que cualquier profesional del área comercial, de la dirección financiera, del departamento de administración de clientes pueda vender a crédito con más seguridad y saber cómo conceder créditos a clientes solventes y evitar los impagados durante el tiempo que dure el tsunami de impagados.

Por consiguiente, para hacer frente al maremoto de morosidad es conveniente que el personal reciba la formación adecuada en credit management mediante cursos especializados en gestión del riesgo de crédito de clientes que cubran estas necesidades formativas y que permitan capacitar a una persona para asumir las funciones de credit manager. Por tanto, es importante escoger un programa especializado en formación de credit management; es decir en la formación de la gestión del riesgo de crédito comercial y que tenga como objetivo desarrollar las competencias y habilidades óptimas del personal encargado de la gestión del riesgo de crédito de clientes y en particular que pueda realizar con éxito las tareas encomendadas al credit manager.

 

Nueva Aula Virtual de formación en Credit Management de Brachfield Credit & Risk Consultants para hacer frente al tsunami de impagados

En la actualidad, para hacer frente al maremoto de morosidad que provocará la crisis del Covid-19 y para paliar los efectos del tsunami de impagados que sufrirán las empresas a lo largo de los próximos meses, hemos abierto nuestra Aula Virtual de formación en credit management, gestión de cobro de impagos, recuperación de créditos impagados y negociación con deudores moroso; de esta forma los asistentes a los cursos pueden realizar la formación online en las modalidades de e-learning, a través de videoconferencia y formación online in company.

 

 

Para mayor información acerca de nuestros cursos presenciales, online, e-learning y por videoconferencia de administración del crédito,  control del riesgo de crédito, gestión de impagados, servicios de formación in company, servicios de consultoría de Credit Management y de recobro de impagados, consúltenos sin compromiso a través de nuestro formulario de contacto: http://perebrachfield.com/contacto/ o llamando al: 93 296 96 61.

Nuevos cursos, online, e-learning y por videoconferencia de cómo hacer frente al tsunami de impagados que provocará la crisis económica del Covid-19: http://perebrachfield.com/contacto/

 

 

Autor: Pere Brachfield
Todos los derechos reservados; se prohíbe la reproducción total o parcial de este artículo

 

 

 

La entrada Un maremoto de morosidad se nos echará encima por culpa del Covid-19 aparece primero en Credit & Risk Consultants.

Sin comentarios | Leído 24 veces
Puedes saltar al final y dejar una respuesta. Hacer ping no est? permitido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *